• El objetivo es menguar los impactos negativos de la recesión económica del país.
  • Tanto entes multilaterales como académicos y empresarios nacionales coinciden en que el gasto público en las poblaciones más vulnerables es un camino para salir de la crisis.
  • Existen tres proyectos tanto en Cámara como en Senado que deben buscar un consenso para que sean rápidamente aprobados.

Bogotá 28 de julio de 2020. Con el inicio de una nueva legislatura, las 137 organizaciones que se han sumado a la campaña “#RentaBásicaYa!” han hecho un llamado al Congreso de la República para que tramite de manera urgente un proyecto que les permita a los hogares colombianos más vulnerables tener un sustento mínimo que sirva para facilitar el cumplimiento de las medidas de aislamiento preventivo impuestas a propósito de la pandemia del Covid-19.

Para las organizaciones sociales, “Mientras el Congreso se paralizó en la anterior legislatura en el debate sobre si sesionar o no presencialmente, el país hoy es más pobre, aumenta el desempleo, la violencia contra líderes no cesa, la deuda de los colombianos y colombianas aumenta, la participación ciudadana se anula en las decisiones públicas (así como el control sobre las mismas) y temas como la violencia intrafamiliar, y en especial, en contra de las mujeres, mantiene índices de preocupación. En ese sentido urge un Congreso que responda más rápido a la situación social del país.”

No sólo, se considera urgente para las organizaciones sociales colombianas. De hecho, en el mundo cada día hay más consenso sobre la renta básica. La ONU se pronunció el pasado 23 de julio en donde propuso una renta básica temporal como “salvavidas” ante la pandemia para casi 3.000 millones de personas.

Por otra parte, Gita Gopinath, economista, jefe del FMI, en entrevista con El Tiempo, indicó que Colombia “…necesitará llevar a cabo reformas de mediano plazo para reducir el alto desempleo estructural y lograr crecimiento inclusivo de los sectores más vulnerables, en un contexto donde las perspectivas de crecimiento no son tan favorables y el espacio fiscal es más limitado.” Hay que recordar que el FMI solicitó a los Gobiernos que recortar el gasto público estaría en contra de la recuperación económica de los países.

Una renta básica ayudaría en ambos objetivos, tanto desde el punto de vista del desempleo y del mejoramiento de las hoy maltrechas condiciones laborales de los colombianos, en su mayoría en la informalidad, como en la generación de crecimiento en el consumo de los sectores más vulnerables.

Estas voces internacionales se suman a las de académicos, empresarios y organizaciones sociales nacionales que se suman a la necesidad de esta medida.  Desde la empresa privada una reconocida voz como la de Miguel Largacha, presidente de la AFP Porvenir, es clave. Según Largacha, “es más equitativo hablar de una renta básica universal que avanzar en propuestas como la de hacer traslados para subsidiar pensiones”.

La Renta Básica ya cuenta con tres proyectos presentados en el Congreso. Más de 100 congresitas, de nueve partidos, están de acuerdo en implementar la medida. Desde la campaña #RentaBásicaYa! se espera que el monto no sea inferior a un salario mínimo mensual y que llegue a por lo menos 9 millones de hogares colombianos durante 3 meses inicialmente.

Para Aura Rodríguez, una de las voceras de la campaña ciudadana #RentaBásicaYa! “La viabilidad financiera ya ha sido argumentada, se necesita hoy más que nunca la voluntad política de todas las fuerzas políticas del país para hacer realidad, en el menor tiempo posible esta Renta Básica”.

Finalmente, para la campaña “El Congreso tiene una nueva oportunidad para aprobar la Renta Básica. En este momento se necesita el consenso tanto de Cámara como de Senado para que el trámite sea mucho más rápido. El hambre no da espera y es evidente que genera violencia e inseguridad”.