Manifiesto Mujeres Renta Básica (1)

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MANIFIESTO

 

  • Nosotras, mujeres colombianas diversas, pluriétnicas, multiculturales, conocedoras de nuestros derechos, y
    ejerciendo nuestra ciudadanía de forma autónoma en todo el territorio nacional,
  • Comprometidas con la lucha por la vindicación de nuestros derechos para superar la discriminación, la exclusión, la
    estigmatización y todo tipo de violencias,
  • Conscientes que con nuestro trabajo hemos contribuido decididamente al progreso del país, al mejoramiento de las condiciones de vida, al desarrollo humano, y a la construcción de la democracia,

 

AFIRMAMOS QUE:

1. Una agenda legislativa nacional debe responder a los principios de un Estado Social de Derecho fundado en el respeto de los derechos humanos que conforman la dignidad humana; que garantice un orden político, económico y social justo y cumpla los fines esenciales de servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes constitucionales del Estado.

2. La crisis generada en el contexto de la pandemia, que motivó la declaratoria del Estado de emergencia Económica, Social y Ecológica, exige por parte del legislativo la aprobación de una ley que provea recursos para atender las necesidades de los hogares en situación de pobreza que ven afectados sus derechos durante el confinamiento, y así mitigar la crisis económica y seguir avanzando en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

3. El Estado Colombiano debe cumplir los compromisos adquiridos con los Sistemas, Universal e Interamericano de Derechos Humanos, en el marco de la agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, aprobando las leyes orientadas a la implementación integrada e indivisible de los objetivos y metas que incorporan las dimensiones económica, social y ambiental.

4. En esta situación de pandemia se han evidenciado los siguientes hechos: PRIMERO: la situación de pobreza de las mujeres en Colombia responde a una brecha socio económica y cultural donde una gran mayoría se ven obligadas a asumir las responsabilidades económicas en familias monoparentales. SEGUNDO: el incremento de violencias[1] hacia las mujeres en los hogares y el peso real del trabajo del cuidado que recae prioritariamente en las mujeres, evidencian la falta de equidad en la distribución de los deberes en el hogar. Por ello la renta básica de emergencia es imprescindible y debe tener un enfoque de género que priorice el alivio a la carga desproporcionada que sufren las mujeres en este contexto.

5. La renta básica de emergencia es un mecanismo esencial que permitiría un avance en el reconocimiento de la autonomía de las personas y en particular de las mujeres que son las más afectadas por la pandemia y el confinamiento, situación frente a la cual la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres) anima a los gobiernos a tomar medidas especiales que reflejen las necesidades de las mujeres en contexto de COVID19.

6. El Programa Ingreso Solidario para atender las necesidades de los hogares en situación de pobreza resulta absolutamente insuficiente y no es la solución transformadora de esta grave realidad; es una salida para mantener el statuquo sin resolución de fondo a la falta de ingresos, a la pobreza existente y al aumento de su impacto en nuevos sectores sociales que se incrementa como consecuencia de la pandemia mundial, según advertencia del Instituto Mundial de Investigaciones de Economía del Desarrollo de la Universidad de las Naciones Unidas.

7. El proyecto de ley de Renta Básica de Emergencia es una alternativa inicial viable; sin embargo, no surtió su trámite durante el primer periodo de la legislatura porque en la última sesión del 20 de junio de 2020, la Comisión Tercera del Senado no alcanzó a aprobar el informe de ponencia del proyecto que buscaba modificar el Decreto Ley 518, dada la falta de consenso sobre el monto, la cobertura y la financiación del programa.

8. Muchos países están implementando la medida de Renta Básica como una salida apropiada a la crisis.

 

RECONOCEMOS QUE:

1. La propuesta de renta básica de emergencia radicada en el Congreso por54 senadores, y avalada por más de 25.000 firmas de la ciudadanía, responde a la crítica situación de emergencia generada en contexto de la pandemia, que pretende beneficiar a 9 millones de hogares de los cuales 6.8 millones son pobres o en situación de no garantía en derechos y 2.2 millones de personas trabajadoras vinculadas a micro negocios o independientes.

2. La estructura del Estado se soporta en el diseño de mecanismos de interacción e incidencia por parte de las tres instancias (legislativa, ejecutiva y judicial); con mayor razón cuando se trata de situaciones de emergencia, donde fórmulas dialogadas para sortear el punto de inflexión en derecho es clave. Esta es una oportunidad para avanzar en mecanismos adecuados como la renta básica de emergencia.

3. Es necesario implementar medidas con vocación de permanencia, como una reforma tributaria estructural, adicional a la Renta Básica de Emergencia para asumir los desafíos económicos, sociales y ecológicos que se presenten una vez superada la pandemia.

 

POR LO TANTO, DECIDIMOS:

1. Continuar organizada y ampliamente la discusión e incidencia para la aprobación y posterior exigibilidad de materialización de la Renta Básica de Emergencia como una herramienta para mitigar y dinamizar la economía en la crisis que afecta, (sin detrimento o desconocimiento de otros sectores sociales y poblaciones) especialmente a las mujeres de bajos y medianos ingresos quienes soportan de manera desproporcionada los efectos socio económicos de la pandemia.

2. Incidir para que la renta básica de emergencia y la renta básica universal, vayan siempre acompañadas de medidas orientadas a la igualdad en la redistribución de las responsabilidades y la transformación de los roles de género, como elemento importante de la economía del cuidado y como una gran oportunidad para la transformación de la situación de
violencia contra las mujeres.[3]

3. En el marco de todas aquellas medidas extraordinarias adoptadas la declaratoria del Estado de emergencia social, económica y ecológica mediante el Decreto 417 de 2020, para conjurar la crisis causada por la calamidad sanitaria mundial, se podría adoptar una renta básica de emergencia inmediata.

4. Respaldar la propuesta presentada para la implementación de la renta básica de emergencia como una medida extraordinaria y oportuna, para superar el punto de inflexión en materia económica social y ecológica inmediata; continuar el trabajo con fuerza hasta el reconocimiento de la renta básica universal como un derecho de toda persona humana, que debe ser materializado para garantizar UNA VIDA DIGNA en el sector rural y urbano.

5. Declararnos en ejercicio permanente de control social y veeduría ciudadana durante todo el ciclo de formulación, implementación y materialización de la Renta Básica de Emergencia. Rechazamos de manera categórica cualquier manejo indebido que lleve al desvío o corrupción de los recursos destinados a la mitigación y superación de los efectos nocivos de la pandemia.

6. Comprometernos a implementar y ejecutar estrategias de formación, información y diálogo de saberes con las mujeres en sus diversidades, con el propósito de fortalecer y apoyar su capacidad para asumir su rol responsable en la defensa y garantía de la renta básica como derechouniversal.

Como constructoras de paz y defensoras de derechos humanos, consideramos que la renta básica de emergencia y la renta básica universal contribuyen a la sostenibilidad de la paz y a la transformación efectiva de las condiciones de pobreza y exclusión que viven amplios sectores sociales en el país, en especial las mujeres.

 

UNA RENTA BÁSICA DE EMERGENCIA DEBE ABRIRLAS PUERTAS PARA LA MATERIALIZACIÓN DE UNA RENTA BÁSICA UNIVERSAL COMO DERECHO QUE TRANSFORME LA REALIDAD DE LAS MUJERES.

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